En fotografía, técnica cromogénica en color basada en un sistema de tres capas con acopladores de color incorporados en emulsiones de goma arábiga o goma laca, que generaban imágenes de gran intensidad cromática mediante la formación de tintes durante el revelado. Mediante la aplicación de esta técnica se producían placas (1916); luego, negativos (1932); y, por último, diapositivas (1936). Históricamente, fue desarrollada por la empresa Agfa en Alemania y representó uno de los principales avances en la historia de la fotografía en color durante el siglo XX.