En fotografía, técnica de impresión por contacto en la que la imagen —generalmente positiva, aunque también existen variantes negativas— se forma sobre un papel de fibra de algodón previamente sumergido en una disolución salina (cloruro de sodio) y sensibilizado con una solución de nitrato de plata aplicada directamente sobre su superficie. Al exponer el papel a la luz solar, la plata se oscurece de manera proporcional a la intensidad luminosa, generando una imagen visible sin necesidad de revelado químico. Esta exposición se realiza por contacto, comúnmente con negativos en papel (calotipo) y, ocasionalmente, con negativos sobre placas de colodión. Finalmente, el papel se sumerge en un baño de fijación para otorgarle estabilidad frente a la luz. Históricamente, fue un procedimiento inventado por William Henry Fox Talbot a principios de la década de 1840 y utilizado hasta aproximadamente 1850. Constituye uno de los primeros procesos fotográficos en papel del siglo XIX.