En fotografía, técnica cromogénica de inversión en color que genera una imagen positiva —ya sea como transparencia o diapositiva—, caracterizada por su definición, fidelidad cromática y estabilidad. Esta se basa en una película de tres capas, en la que cada una de ellas contiene sus propios acopladores de color y tintes, correspondientes a las sensibilidades azul, verde y roja, que se descomponen durante el revelado. Históricamente, fue desarrollada por Eastman Kodak en 1946 y permitió el revelado tanto en laboratorios como por el propio usuario, marcando el paso de los procedimientos industriales a otros reproducibles a nivel doméstico.