Fotografía sobre vidrio —de baja exposición— sensibilizado con colodión, yoduro de potasio y nitrato de plata. En realidad, se trata de un negativo que aparece como positivo al montarse sobre un fondo oscuro (cartón, terciopelo, barro o pintura negra). En general, solían tener formatos pequeños (placa entera, ½, ¼, ⅙, ⅑) y eran coloreadas a mano. Históricamente, fue una forma de retrato accesible y popular entre 1851 y 1880, apreciada por su bajo costo y su presentación en estuches.