En fotografía, técnica de impresión por contacto directo que emplea una placa de vidrio sensibilizada o papel encerado como negativo, y que permite obtener múltiples copias positivas mediante la exposición prolongada de papel salado en contacto con dicho negativo. Históricamente, esta técnica fue desarrollada en 1840 por William Henry Fox Talbot, a quien se atribuye la introducción del principio de reproducibilidad en la práctica fotográfica mediante este procedimiento.